Posted by: artsyareah | March 31, 2012

Mystery Book by Martin Cid

http://yareah.com/?p=2312
MYSTERY: a different book of a different author. Fresh and different, trying to introduce the reader in the narration and trying to entertain with quick changes of style and atmosphere. Sometimes is humor and sometimes is fear what we feel, but in general mystery and the search of a solution forces us to continue reading, unable to stop this beautiful powerful narration.

Mystery book by Martin Cid

Mystery book by Martin Cid

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Posted by: artsyareah | March 19, 2012

New Fake Game cover, a book by Martin Cid

Serial novel, Fake Game by Martin Cid.

See at Yareah magazine http://yareah.com/?p=2059

Fake Game by Martin Cid

Fake Game by Martin Cid

Posted by: artsyareah | January 24, 2012

The Black author Kim Wilson in Yareah

Two poem and a short story by Kim Wilson.

http://yareah.com/?p=1168

Kim Wilson

Posted by: artsyareah | January 4, 2012

Martin Cid: Fake Game, serial novel in Yareah magazine

Fake Game by Martin Cid

Beginning: http://yareah.com/?p=776

Continuation: http://yareah.com/?p=793

Posted by: artsyareah | December 31, 2011

About Lewis Carroll

http://yareah.com/?p=697

By Courtney Curran

By Courtney Curran

Posted by: artsyareah | December 31, 2011

Roman portrait

http://yareah.com/?p=548

Roman portrait

Posted by: artsyareah | December 31, 2011

Yareah magazine: 10 top actors

http://yareah.com/?p=715

Leonardo DiCaprio

Leonardo DiCaprio

Posted by: artsyareah | December 31, 2011

Mark Twain review

http://yareah.com/?p=342

Mark Twain

Mark Twain

Posted by: artsyareah | December 31, 2011

Mark Twain video


More: http://yareah.com/?p=342

 

 

Martín Cid e Isabel del Río

Entrevista de Jaime Hernández de la Torre (http://www.jhdelatorre.com) a  Isabel del Río y Martín Cid el día 1 de julio del 2008, con motivo de la presentación de la novela Ariza en Madrid (C/ Larra, 10: Academia de la Torre)

                “Ariza” surge de la conjunción de las dos formas de entender la literatura de sus dos autores, Martín Cid e Isabel del Río, pero también de dos formas de afrontar la escritura de esta obra a caballo entre la narración histórica que se va disgregando, el estilo más joyceiano y nuevas tendencias que se amalgaman en una novela tan llena de contrastes como sus propios autores.

                Jaime Hernández de la Torre: “Ariza”, ¿por qué precisamente este título?

                Isabel del Río: El nombre de “Ariza” surgió casi por casualidad. No se trataba de un título predispuesto, sino que se conformó como la única posibilidad para la novela. La obra se llama así por la línea de ferrocarril que unía Valladolid y Ariza (Zaragoza) desde finales del siglo XIX y hasta su cierre en 1991. Recuerdo cuando, siendo una estudiante, viajé en este tren maravilloso que transitaba despacio, como un sueño… luego se nos ocurrió como nombre para la finca donde viven los protagonistas, un emplazamiento mágico en el que nacen esperanzas, un lugar en el que cualquier cosa es posible.

                JHT: Estamos acostumbrados al papel de artista como creador único de la obra, casi un dios en lo que a la narración se refiere. ¿Por qué dos autores? ¿Fue difícil escribir “Ariza”?

                Martín Cid: En sus páginas finales, el libro trata precisamente este tema, ¿quién escribe el relato? ¿Son los autores o el propio lector o un personaje o el espejo de ese personaje? Quizás el tema de la autoría sea uno de los más controvertidos y a la vez uno de los menos tratados en los últimos años. Las catedrales eran anónimas, nos dicen (aunque es cierto que no lo eran tanto)… también edificaciones y hasta cuadros. En los talleres de los artistas se repartían los trabajos y se firmaba con el nombre de un  autor (véase Rubens, por ejemplo)… ¿estaba ese cuadro pintado por una sola persona? No, eran los esfuerzos comunes de muchos talentos al servicio de una sola idea.

                Así sucedió en Ariza, en el que los dos pusimos nuestros diferentes talentos al servicio de este sueño, como los ingenieros de la línea del ferrocarril aunaron esfuerzos y miserias para unir la meseta castellana. Queríamos transmitir ese espíritu de unión, ¿por qué no dos autores? Ya al final del libro se especula con la posibilidad (más literaria que otra cosa: juramos que lo hemos escrito nosotros) de que la obra pueda ser escrita por más autores. ¿No son acaso los muertos los que, con letra clara, toman nuestras manos y nos dicta? Los antiguos hablaban de las musas, hoy en día lo llaman influencias, cultura…

                JHT: ¿Cuál fue el escollo principal a la hora de escribir la obra? ¿Hubo diferencias entre ustedes?

                IR: Escribir una novela es algo muy difícil… pero también algo muy sugerente y constructivo que termina por convertirse en una experiencia única. ¿Escollos? Desde luego que fueron numerosos, pero también interesantes. Es mi primera novela, espero que no sea la última… me topé con elementos que no estaba acostumbrada a tratar, como el ritmo de la obra o los tempos…, elegir entre la claridad o la opacidad para éste u otro pasaje. El proceso de escritura es algo completamente diferente al de lectura: hay que buscar no sólo la esencia del personaje (que es lo que normalmente hacemos a nivel de lector), sino también el espíritu mismo del texto y, con él de la mano, dar de beber a los protagonistas. Es un trabajo duro, pero también una experiencia extraordinaria…

                JHT (sonriente): veo que no responde a la segunda parte de la pregunta.

IR (entre risas): Sí, claro que existieron diferencias de criterio, pero nada que no hayamos solucionado y, desde luego, cada una de esas diferencias ha servido para dotar a la obra de una dimensión nueva. Las discusiones, que algunas hubo, sirvieron para reforzar más la idea principal de “Ariza”.

JHT: “Ariza” es una novela que no se lee seguida. Hay que leer los anversos y luego dar la vuelta al libro para seguir leyendo por los reversos. ¿Por qué esta forma de componer la obra?

MC: Como advertimos al principio de la obra, “Ariza” es una novela encerrada en un espejo de sombras. Pretendíamos hablar del tiempo y de cómo éste se va deformando cuando lo contemplamos. ¿Qué mejor manera que enfrentar los capítulos? Si se fija, el lector no sólo se encuentra ante un capítulo, sino ante su reverso, ante su espejo, de tal manera que se enfrenta con los fantasmas que han originado la narración actual.

El libro, como sucedía con Rayuela, tiene varias formas de lectura, pero nosotros no indicamos (como sí hacía Cortázar) las diferentes formas, sino que nos limitamos a sugerir la más narrativa de todas ellas. Es el lector el que tiene que mirarse al espejo y decirse: ahora voy a mirar más allá, buscar las relaciones del libro y sus personajes, ¿dónde estoy yo como lector, soy parte de la obra?

JHT: Mientras la leo… me vienen a la mente algunas novelas latinoamericanas, pero también obras de la literatura española más clásica, ¿qué hay de cierto en todo ello?

MC: Pretendíamos hacer de “Ariza” una obra universal, creada a partir de circunstancias individuales: otra de las razones para utilizar el espejo como leit-motive. Los personajes no sólo se miran más allá de ese espejo, sino que se miran como si fuesen personajes dentro de la propia novela. ¿Qué quiere decir esto? Los personajes respiran dentro de las páginas, como si fuesen conscientes de no poder escapar del texto que los aprisiona y los condena. ¿A dónde nos lleva? Conscientes de la herencia de los tiempos, de la herencia del tren y de la propia condena literaria, son los protagonistas los que tomarán la decisión de escapar del propio libro o quedarse, de permanecer callados y fingirse dentro de un tiempo o huir hacia el futuro. ¿Qué les deparará? Esperamos haber contestado a esa pregunta a lo largo del libro.

JHT: Vayamos a los personajes, ¿se basan en alguien real o son invenciones?

IR: La novela parte de unos recuerdos personales. Está dedicada a mi abuela, y muchos de los pasajes de la obra me los relató ella cuando aún era una niña. Fue ella quien me habló de la línea Ariza y del ingeniero Eugenio Escudero… de un tiempo de fábricas de harina y de lugares mágicos alejados de este mundo. Si “Ariza” debe a alguien, es a mi abuela.

JHT: ¿Estaría orgullosa?

IR: ¡… Espero que sí! O al menos, eso me gustaría pensar. Desde luego, hemos tenido que cambiar muchos de los personajes para adecuarlos a la trama, pero –sin duda- responden no sólo al espíritu de aquéllos que los inspiraron sino también a la época que los condicionó y vio crecer.

Leer también:

http://www.martincid.com/ariza

http://isabeldelrio.es/biografia.php

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